Cruz Azul se prepara para el desafío de los cuartos de final en este Apertura 2025, y su técnico, Nicolás Larcamón, ha emitido un mensaje claro y directo sobre la importancia del arbitraje en esta fase decisiva del torneo. En su reciente conferencia de prensa, Larcamón enfatizó que espera que la Liguilla se desarrolle sin las sombras de decisiones polémicas, señalando que los partidos deben ser ganados por los jugadores y no decididos por los silbantes.
El entrenador argentino expuso su opinión sobre la calidad del arbitraje en México, afirmando que si bien hay muchos árbitros de buen nivel, es crucial que las designaciones sean meticulosas para asegurar que los partidos más importantes se resuelvan con justicia. “Los actores principales de esta serie deben ser los jugadores. Esto es lo que todos queremos”, dijo Larcamón, resaltando que el espectáculo no debe verse empañado por errores arbitrales.
Expectativas para la Liguilla
Larcamón sostuvo que es vital que los árbitros tengan un papel de apoyo y que la serie entre Cruz Azul y Chivas se defina en la cancha. “Ojalá que estemos en manos de los mejores árbitros que el fútbol mexicano tiene”, subrayó, reflejando la necesidad de un arbitraje sólido que no interfiera en el desempeño de los equipos.
Reacciones ante las lesiones
Un tema que ha captado la atención es la controversial lesión de Kevin Mier. Larcamón, aunque no quiso ahondar en la polémica, dejó claro que no está satisfecho con cómo se gestionó la situación en el partido contra Pumas. “Para nosotros fue un costo muy alto”, admitió, destacando que la lesión de Mier fue un duro golpe para el equipo. Sin embargo, su enfoque se mantiene en el colectivo y en cómo el equipo puede adaptarse a las circunstancias. “La gran noticia es que somos un equipo que se nutre del colectivo”, afirmó, mostrando una perspectiva optimista ante la adversidad.
Andrés Gudiño, el encargado de la portería
A pesar de la ausencia de Mier, Larcamón ha expresado su confianza en Andrés Gudiño, quien asumirá la titularidad en la portería durante la Liguilla. “Andrés tiene un perfil para que la identidad de juego no cambie. Confío en que está a la altura”, resaltó el técnico, enfatizando que Gudiño tiene la capacidad suficiente para manejar la presión de los momentos decisivos. Además, Larcamón destacó el carácter y la mentalidad competitiva de Gudiño, considerándolo un líder dentro del vestuario que no requiere motivación adicional para desempeñarse al máximo.
En esta fase crucial del torneo, el deseo de Larcamón de reducir la influencia arbitral refleja una preocupación más grande sobre la integridad del juego, y su apoyo a Gudiño es un testimonio de cómo el equipo se enfoca en la unidad y el talento colectivo. Con la llegada de la Liguilla, la expectación crece no solo entre los aficionados, sino también entre los involucrados en el equipo, mostrando que cada detalle cuenta en la busca del tan ansiado título.
Al final, el mensaje de Nicolás Larcamón es claro: es tiempo de que el espectáculo futbolístico brille por sí mismo, sin interferencias externas. Así, Cruz Azul se prepara para enfrentar lo que se está convirtiendo en un emocionante cierre de temporada, en el que todos los ojos estarán puestos en la cancha y no en el silbato.


































