La situación política en Venezuela ha llevado a la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) a tomar decisiones drásticas que afectan no solo a los jugadores y equipos, sino también a los aficionados que siguen con pasión este deporte. La suspensión de actividades en la LVBP, en medio de la disputa del Round Robin, refleja un contexto complejo que trasciende el ámbito deportivo y se inserta en la contienda política internacional.
Desde la detención del presidente Nicolás Maduro a pedido de las autoridades estadounidenses, la incertidumbre ha permeado en diversas áreas del país. Giuseppe Palmisano, presidente de la LVBP, decidió suspender temporalmente el torneo como medida precautoria para garantizar la seguridad de todos los involucrados. Esto es significativo en un país donde el béisbol no es solo un deporte; es una parte fundamental de la identidad nacional y un medio de expresión para millones de venezolanos.
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En una reunión realizada el día de hoy…
— Lucky 7 Aguilucho (@lucky7aguilucho) January 4, 2026
A pesar de la suspensión, Palmisano dejó claro que esta es provisional y que los dirigentes están en constante búsqueda de soluciones para reanudar el campeonato lo antes posible. “Es fundamental que se evalúe si se pueden reanudar las actividades. La pasión por el béisbol es fuerte en nuestra cultura”, afirmó el dirigente. Este optimismo es importante, ya que el torneo tiene un alto valor simbólico y económico para los clubes y sus aficionados.
Sin embargo, hasta el momento, cuatro partidos han sido cancelados, lo que pone presión sobre la organización del torneo. Para muchos, la reanudación del campeonato no solo representa continuar con la competencia, sino también un paso hacia la normalidad en un contexto de crisis.
El Round Robin de la LVBP fue suspendido, según informan varios medios…
— Comunidad Futve (@ComunidadFutve) January 4, 2026
Venezuela atraviesa un contexto político volátil
Por otro lado, la reactivación de algunos servicios en el país, como los vuelos nacionales e internacionales, sugiere que las situaciones de emergencia pueden estar comenzando a estabilizarse. El ámbito deportivo podría beneficiarse si la LVBP retoma sus actividades, lo cual sería un alivio tanto para jugadores como para aficionados, quienes ven en el béisbol un refugio ante la adversidad cotidiana.
En conclusión, la LVBP navega por un mar de incertidumbres en un contexto político volátil. La posible reanudación del torneo representa no solo la continuación de un deporte amado, sino también una señal de resiliencia de un pueblo que, a pesar de los desafíos, sigue encontrando en el béisbol un motivo de esperanza y unidad.






















En una reunión realizada el día de hoy…











