En esta ocasión, no pudo ser. México se despidió de la Serie Mundial de Pequeñas Ligas 2025, tras un contundente 6-0 a manos de Japón en la tercera fase del torneo internacional. Este resultado deja un sabor agridulce para todo un país que había llegado con grandes esperanzas.
Un resultado contundente que marca el adiós
El Volunteer Stadium fue una vez más testigo de la valentía y el esfuerzo de nuestro equipo, la novena tricolor. Después de una emocionante victoria ante Panamá, los niños de la El Swing Perfecto Little League llegaban al partido motivados, especialmente después de una memorable visita con los grandes ligas Randy Arozarena y Andrés Muñoz, quienes compartieron su experiencia y alentaron a los pequeños.
Sin embargo, se enfrentaron a un talento nipón que demostró ser superior en el campo. Yushi Yamamoto brilló en la ofensiva, logrando un impresionante registro de 3 hits en 2 turnos, con dos carreras anotadas y tres producidas. Pero no fue el único; Tensei Yazawa también aportó, empujando tres carreras más al marcador.
En el montículo, Yamamoto no solo fue peligroso al bate, sino que, durante cinco entradas y un tercio, limitó a los mexicanos a solo tres hits, mientras acumulaba ocho ponches.
Desempeño del equipo mexicano
En el lado del equipo mexicano, Iker Castañeda se mantuvo firme en el centro del diamante, lanzando los seis episodios del partido. Aunque enfrentó dificultades, concediendo esas seis carreras y diez imparables, también mostró determinación y capacidad de aprendizaje, lo cual es crucial a esta edad.
La ofensiva de México, por su parte, se quedó corta en sus intentos, logrando conectar solo cuatro inatrapables, cortesía de Ian Cano, Gregorio Madrid, Brandon Acevedo y Elías Martínez. A pesar de las expectativas, sus esfuerzos no fueron suficientes para marcar la diferencia en el marcador.
Un partido con momentos clave pero sin respiro ofensivo
Con esta derrota, México culminó su participación en la Serie Mundial de Pequeñas Ligas con un saldo de dos triunfos, uno contra Puerto Rico y otro contra Panamá, y dos derrotas, la primera ante China Taipéi y esta última frente a un formidable equipo japonés.
Aunque hoy se despiden, sin duda han adquirido valiosas lecciones y experiencias que llevarán consigo, con la esperanza de seguir creciendo y anhelando regresar más fuertes en el futuro.
Cierre con aprendizaje y esperanza
La pasión por el béisbol sigue viva, y estos jóvenes no solo representan a su país en el campo, sino que también alimentan los sueños de muchos otros niños que aspiran a seguir sus pasos. La historia de cada partido es solo un capítulo más en su camino, y el futuro promete más oportunidades para brillar.
